La agricultura del siglo XXI enfrenta el desafío de producir alimentos para una población en crecimiento sin comprometer la biodiversidad, el clima ni la calidad de vida de las personas. La expansión de paisajes homogéneos ha llevado a la pérdida de hábitats, la degradación ambiental y la disminución de los servicios ecosistémicos de los que dependemos.
Este libro ofrece una hoja de ruta clara para rediseñar los sistemas productivos hacia paisajes multifuncionales que integren producción agrícola, conservación de la naturaleza y bienestar humano.
Con un enfoque aplicado y adaptable a diferentes contextos, la obra se convierte en un recurso indispensable para estudiantes de agronomía, ciencias ambientales y disciplinas asociadas, así como para técnicos, productores y decisores de políticas públicas interesados en promover una agricultura sustentable y económicamente viable.